MI CONFRONTACIÓN CON LA
DOCENCIA
El
siguiente escrito es una reflexión resultado del primer módulo de la
especialidad “Competencias docentes para la Educación Media Superior” en donde
se aborda el cómo llegamos a ser docentes, lo comparamos con las historias de
nuestros compañeros y por último incorporamos aportaciones de la lectura “La
Aventura de ser maestro” de Esteve.
Posteriormente
empecé a llevar contabilidades por mi cuenta así que tuve que tomar cursos de
actualización fiscal, sueldos y salarios (nómina) facturación electrónica,
Partes relacionadas, en fin, todo lo referente a impuestos, mi trabajo era muy
de oficina, o como bien lo llamo de
ratoncito de biblioteca, esto era por las mañanas mientras mi hijo estaba en la
escuela y en la tarde entraba a mi otro trabajo: mamá.
¿Cómo
inicié yo como docente? Inicié dando clases en el nivel medio superior porque
necesitaba un trabajo estable, un ingreso fijo y de medio tiempo, para no
descuidar a mi hijo, así que me ofrecieron impartir clases que estuvieran
relacionadas con mi perfil de contador, sin embargo, al ver mi CV el Director
se interesó mas por mi experiencia en los idiomas, así que inicié impartiendo
clases de inglés sin saber de la RIEMS, o de competencias docentes, o del
método constructivista, cuadrantes y todas esos temas que me dejaban con la
cara de “WHAT?”
Confieso
que al inicio fue complicado y pensaba: ¿qué necesidad tengo de aguantar a
estos chavitos inmaduros y mal educados?,
“ ni que fuera tan bueno el sueldo”, “en una empresa estaría
mejor”… pero poco a poco me fui
relacionando con los chicos, estoy aprendiendo a conocer sus carencias e
inquietudes, me estoy involucrando en la actualización docente, y debo confesar
que es una profesión muy enriquecedora tanto a nivel profesional, ya que nos
permite seguir aprendiendo, actualizarnos y seguirnos especializando en las
materias que impartimos; como a nivel personal, ya que debemos aprender a
manejar nuestras emociones, a ser tolerantes, pacientes, comprensivos,
innovadores, etc.
Llevo
tan sólo dos años en esta importante labor de la docencia, en comparación con
algunos de mis compañeros que vienen de familias de profesores, o que llevan ya
un buen camino recorrido en esta profesión la cual valoro cada vez más, ya que
en nuestras manos se encuentran los futuros médicos, abogados, contadores,
maestros, etc., de nuestro país, es la primera generación que vemos salir de
nuestra institución, y muchos de mis alumnos me escriben para contarme en que
Universidad fueron aceptados, otros nos dicen “gracias” y otros más que me
dicen: para el próximo año miss, pero no me quedo sin estudiar… es un trabajo
colaborativo el que realizamos todos los docentes, pero yo estoy convencida de
que vale la pena.
Sé
que me falta mucho por aprender, sobre todo cuestiones pedagógicas y de la
RIEMS, a eso le sumo que estas generaciones no son iguales a las nuestras,
existen distintos entornos, distintos intereses, y distintas actitudes, pero la
cuestión es adaptarse al cambio, renovarse o morir, y por eso estoy contenta de
poder participar en esta especialidad que enriquecerá mi labor frente a los
chicos. No es fácil, todos tenemos muchas actividades y compromisos que
cumplir, requiere tiempo, dedicación y compromiso, pero si fuera fácil,
cualquiera lo haría.
Me
motiva mucho los comentarios de mis compañeros del foro ya que me doy cuenta de
que coincidimos en nuestras inquietudes, como la falta de valores y motivación
en los estudiantes, la gran cantidad de alumnos en los grupos, la falta de
instalaciones o equipo, el ausentismo en las aulas, pero aun así deseamos que
los jóvenes logren ser independientes, que puedan enfrentarse a lo que la vida
les depara por sí mismos, tomar decisiones y asumir las consecuencias de ellas,
y sobre todo que tengan confianza en sí mismos. Para muchos sonará muy
idealista, en ocasiones yo me siento frustrada de los resultados, pero debemos
estar consientes de que es un proceso a largo plazo y que quizá nosotros no
lleguemos a cosechar lo que sembramos. Pero
como comenta Esteve, sentimos esa
alegría y satisfacción por ser útil a los demás, de valorar nuestro trabajo que
cada vez es más devaluado, y la alegría de convertir cada clase en una
aventura, que siembre en nuestros alumnos una semilla, crear la inquietud, la búsqueda para que ellos
mismos elaboren su conocimiento.
Por
último, considero de suma importancia el encontrar nuestra identidad, sentirnos
seguros y cómodos llevando a cabo nuestra labor docente para sentir esa
libertad que comenta Esteve, y lograr así abrir nuestras mentes y la de
nuestros alumnos, ya que lo único importante son los alumnos.
Me
siento orgullosa de ser profesora, estoy ampliando mi visión acerca del
quehacer docente, mis responsabilidades, las expectativas que se tienen de mí y
lo que debo mejorar día con día para lograr ser un docente de humanidad.
anotado maestra en tiempo y forma
ResponderEliminar